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Soluciones sustentables e innovadoras para aumentar el rendimiento de tus cultivos
Explora nuestros productosCultivos forrajeros:
columna vertebral nutricional de la ganadería
Estos cultivos no se cultivan para el consumo humano, sino para sustentar la producción de leche, carne y lana mediante un forraje consistente y de alta calidad. Desde pasturas templadas hasta sistemas forrajeros tropicales, los cultivos forrajeros sustentan las economías rurales, mejoran la productividad agrícola y contribuyen al uso sostenible de la tierra.
La diversidad de cultivos forrajeros es amplia e incluye gramíneas de rápido crecimiento, leguminosas ricas en proteínas, cereales de alto contenido energético y tubérculos ricos en humedad. Su cultivo suele adaptarse al clima local, las condiciones del suelo y las necesidades del ganado. Pastos como el raigrás y el fleo ofrecen excelente fibra y digestibilidad, mientras que leguminosas como el trébol y la alfalfa enriquecen el suelo mediante la fijación de nitrógeno y aportan un contenido proteico superior. Los cereales, como el maíz y el sorgo, se utilizan ampliamente para ensilado, aportando un alto valor energético, y tubérculos como la remolacha forrajera y los nabos son los preferidos para la alimentación invernal debido a su alto contenido de humedad.
Además de su valor nutricional, los cultivos forrajeros ofrecen beneficios agronómicos que los hacen indispensables en la agricultura moderna. Mejoran la estructura del suelo, reducen la erosión y apoyan las estrategias de rotación de cultivos que mejoran la fertilidad a largo plazo. Su adaptabilidad permite a los agricultores utilizar tierras marginales y mantener la productividad durante todo el año, especialmente cuando se integran con sistemas de pastoreo o se cosechan para heno y ensilado.
Las estrategias de fertilización para cultivos forrajeros deben equilibrar la rápida producción de biomasa con la salud sostenida del suelo. El nitrógeno es crucial para el crecimiento vegetativo, mientras que el potasio favorece la tolerancia a la sequía y la calidad del forraje. El azufre también es un nutriente importante, ya que es necesario para la síntesis de aminoácidos, esenciales para la formación de proteínas. Un alto contenido proteico es clave en la producción de forrajes.
El exclusivo fertilizante natural 4 en 1 de ICL, Polysulphate, ha demostrado excelentes resultados en ensayos de campo, con un impacto directo en los niveles de proteína cruda. Al ser un producto certificado para agricultura ecológica, es altamente recomendable para todos los agricultores que desean aumentar su rendimiento y calidad de forma sostenible.
Los cultivos forrajeros también pueden beneficiarse de otros fertilizantes de ICL. Para las diferentes etapas de crecimiento, los agricultores pueden utilizar los fertilizantes hifrosolubles de la linea NOVA, el fertilizante de liberación controlada Agrocote, las formulaciones foliares de la gamas NutriVant, y H2Flo para el uso eficiente del agua.
ICL se compromete a apoyar a los ganaderos con tecnologías innovadoras de nutrientes y experiencia agronómica. Mediante programas de fertilización a medida, ensayos de campo y prácticas sostenibles, ayudamos a los productores a optimizar el rendimiento del forraje, mejorar la calidad del alimento y construir sistemas agrícolas resilientes que beneficien tanto a los animales como al medio ambiente.