Fertilizantes para la soja: todo lo que hay que saber
Fertilizantes para la soja: todo lo que hay que saber
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Para que la cosecha sea un éxito, es esencial cuidar el suelo aplicando macro y micronutrientes, que contribuyen significativamente a la productividad y la calidad del grano.
Abonar con fertilizantes de calidad garantiza la nutrición de las plantas, que necesitan nutrientes esenciales para su correcto desarrollo. Este estímulo equilibrado fortalece la planta por completo, desde la raíz hasta la hoja.
Además, la fertilización influye en la calidad final de la soja, aumentando la productividad, la formación y el llenado del grano, así como el peso, el contenido de aceite y de proteínas. Al reducir las posibilidades de deficiencias del suelo, la fertilización hace que el suelo sea más fértil y esté preparado para recibir nuevos cultivos tras la cosecha.
¿Qué importancia tiene el fertilizante en la siembra de soja?
La fertilización es esencial para evitar que el suelo se vuelva infértil y comprometa la productividad de los cultivos. Por eso es esencial la aplicación de nutrientes.
- Paso 1: Es necesario analizar el suelo para identificar sus necesidades, como el contenido de nutrientes y las condiciones químicas;
- Paso 2: El pH ideal del suelo para la mayoría de los cultivos se sitúa entre 6 y 6,5. Además, hay que controlar la cantidad de fertilizante aplicada;
- Paso 3: Es importante comprobar que las plantas absorben los nutrientes aplicados, ya que la fertilización sólo será eficaz si el suelo permite la absorción de los nutrientes.
¿Qué tipos de abono?
Hemos separado los 3 tipos de abono indispensables para el cultivo de la soja: de corrección, de mantenimiento y de sustitución.
Corrección
Se realiza cuando los macronutrientes Fósforo (P) y Potasio (K) se encuentran en un estado crítico, ya sea en niveles medios, bajos o muy bajos. La fertilización puede ser total o gradual cuando se repone el suelo.
Mantenimiento
Se lleva a cabo cuando los niveles de fósforo (P) y potasio (K) en el suelo son demasiado bajos y requieren una reposición importante. La fertilización puede ser total o gradual, siempre que se repongan los nutrientes en el suelo.
Reposición
Este tipo de fertilización pretende reponer únicamente la cantidad de nutrientes exportada por el cultivo, compensando las pérdidas naturales en el suelo.
¿Qué nutrientes son importantes para plantar soja?
Los nutrientes que necesitan las plantas de soja para un desarrollo sano pueden clasificarse en dos grupos: macronutrientes y micronutrientes.
Macronutrientes
Los macronutrientes, como nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), son requeridos en mayores cantidades por la soja y son esenciales para el crecimiento vegetativo, la floración, la fructificación y la formación de granos.
Nitrógeno (N)
El nitrógeno es uno de los principales componentes de la clorofila y las proteínas, esenciales para el desarrollo de los tejidos vegetales, hojas y raíces. La falta de nitrógeno provoca debilitamiento, reducción del crecimiento vegetativo, caída de hojas y disminución en la producción de granos.
Fósforo (P)
El fósforo es un componente presente en el ADN y en el ATP, que generan energía y metabolismo para las plantas, y desarrolla raíces, flores y semillas. Su deficiencia provoca un crecimiento lento, oscurecimiento de las hojas y una menor productividad.
Potasio (K)
El potasio regula la apertura de los estomas, la presión celular y la producción de azúcares, que ayudan en el crecimiento y desarrollo de las plantas. Su ausencia provoca marchitamiento y amarillamiento de las hojas, disminuye la resistencia a estreses abióticos como sequía y salinidad, y bióticos como enfermedades y plagas.
Micronutrientes
Los micronutrientes, como boro (B), hierro (Fe) y zinc (Zn), se aplican en menores cantidades, pero desempeñan funciones cruciales en diversos procesos fisiológicos de la soja, como la síntesis de clorofila, la respiración celular y la activación de enzimas.
Manganeso
El manganeso es fundamental para la producción de clorofila, pigmento esencial para la fotosíntesis, el metabolismo energético y la protección contra el estrés oxidativo. Contribuye al desarrollo de un sistema radicular vigoroso y aumenta la resistencia de las plantas a enfermedades.
Azufre (S)
El azufre aumenta la productividad de la soja, participa en la formación de aminoácidos, está presente en el metabolismo, proteínas, formación de lípidos y compuestos volátiles. Su deficiencia puede provocar reducción del crecimiento, amarillamiento de hojas y disminución en la producción de granos.
Zinc (Zn)
El zinc es responsable de la formación de hormonas vegetales que regulan el crecimiento de las raíces, participa en el metabolismo y fortalece el sistema inmunológico de la planta. La deficiencia de zinc puede provocar reducción en la producción de semillas y disminución en el tamaño de los granos.
Boro (B)
El boro tiene un papel crucial en la división celular y la formación de nuevos tejidos, y regula diversos procesos fisiológicos. Además, facilita la absorción de calcio por parte de las plantas y ayuda a mantener la integridad de las paredes celulares.
Cobre (Cu)
El cobre es responsable de conferir rigidez a las paredes celulares. Su ausencia puede provocar clorosis, reducción del crecimiento y decoloración de los tejidos.
Magnesio (Mg)
El magnesio (Mg) es un componente de la clorofila, el pigmento responsable por captar la luz solar e iniciar el proceso fotosintético. La deficiencia de magnesio puede causar amarillamiento de hojas, reducción del crecimiento y disminución en la producción de semillas.
Hierro (Fe)
El hierro actúa en la fijación de nitrógeno en la soja, además de formar parte del proceso de fotosíntesis. Su ausencia causa clorosis internerval en hojas jóvenes de la parte superior, que se tornan amarillas.
Calcio (Ca)
El calcio es un componente estructural fundamental, proporciona mayor rigidez y estabilidad a los tejidos vegetales, e influye en la germinación del grano y en procesos esenciales para la fertilización y formación de frutos. La deficiencia de calcio puede causar pudrición apical de los frutos y reducción del crecimiento radicular.
Molibdeno (Mo)
El molibdeno participa en la fijación de nitrógeno, en la producción de clorofila y en el metabolismo del nitrógeno y azufre. Su deficiencia puede provocar diversos síntomas, como clorosis, reducción del crecimiento y acumulación de nitratos en las plantas.
¿Cuándo aplicar los fertilizantes?
El abono se aplica para reponer los macronutrientes y micronutrientes del suelo, de modo que la planta de soja se desarrolle sana, productiva y con un crecimiento excelente.
Estará presente en varias fases de la formación de la soja y también puede verse influido por factores climáticos como la lluvia, la temperatura, la humedad y la absorción de la planta.
También ayudan al crecimiento de las plantas y aumentan la practicidad del campo. Además de favorecer una rápida recuperación. Consulte nuestras recomendaciones de fertilizantes de calidad, alto rendimiento y ricos en nutrientes para su explotación.











